APlayas de
Benicassim
Un cuidado paseo marítimo y una sucesión de
antiguas villas son el signo de identidad de su fachada marítima
que, a excepción de una pequeña porción de costa rocosa, es una
extensa playa de arena fina y dorada dividida en pequeñas calas
gracias a una serie de espigones que la protegen de las corrientes.
Playas
de
Peñíscala
La península sobre la que se levanta su casco
viejo, en el que sobresale el castillo del Papa Luna, divide la
costa de Peñíscola en dos mitades absolutamente diferentes. Las
playas del norte comienzan en una amplia bahía de arena fina y
dorada, que se abre hasta configurar una interminable playa que
alcanza hasta Benicarló. Por el sur, el pintoresco puerto pesquero
sirve de abrigo a otra pequeña ensenada de arena y, a partir de ahí,
el litoral se quiebra y da paso a una costa rocosa con pequeñas y
recoletas calas de aguas transparentes que invitan a la práctica del
buceo.
Playas de Alcossebre
Es el contraste con las
concurridas playas más cercanas al núcleo de Alcossebre, de fina
arena y con todos los servicios (Les Fonts, Carregador y Romana) y
de nuevo, hacia el sur, se suceden tranquilas calas hasta alcanzar
la Punta de Capicorb.
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